• Dr. M. Gonzalez

Necesaria la vigilancia epidemiológica

En colaboración con la Dra. Roberta Lugo

Epidemióloga Clínica y Consultora Independiente

Publicado originalmente Primera Hora el 20 de marzo de 2020.

#EsteVirusLoParamosUnidos. Con este mensaje nos levantamos los puertorriqueños esta semana. Este llamado a la unidad, ¿Qué significa? ¿aplica solo al ciudadano? ¿incluye al sector privado, a los profesionales de la salud y al gobierno de Puerto Rico?


Todos hemos sido testigos de como los ciudadanos hacen su parte en la #cuarentena. También como profesionales de la salud de diferentes campos se han dado la tarea de informar y educar a sus seguidores en las redes sociales sobre la pandemia COVID-19, El sector privado y farmacéuticas también han hecho su parte. Estos se han dado la tarea de desarrollar pruebas diagnósticas, entre otros recursos, con el fin de aumentar la capacidad de identificación de casos. Ahora bien, ¿qué ha hecho el gobierno de Puerto Rico?


Todos conocemos las dificultades que ha atravesado el Gobierno en relación a la respuesta de salud pública ante la amenaza del COVID-19. Aun así, debo decir que se ha visto progreso. Se implemento el toque de queda, se cerraron los puertos, empezaron los cernimientos en los aeropuertos y se llevan a cabo las gestiones para limitar el tráfico aéreo. Sin embargo, la implementación de estas medidas es como tirar al blanco con una venda en los ojos. Seguimos careciendo del elemento principal para detectar casos y detener la circulación del virus dentro de la comunidad: la vigilancia epidemiológica.


La vigilancia epidemiológica facilita la identificación de casos y posibles escenarios de transmisión. Uno de los escenarios sería los casos esporádicos, es decir, casos positivos detectados en las limitadas estadísticas disponibles. La mayoría de estos casos tenían historial de viaje. Un segundo posible escenario podrían ser casos por conglomerados. Esto implica que se comience a identificar grupos de casos de transmisión local y estos, en su mayoría, sin historial de viaje. Por último, está el escenario de transmisión activa en la comunidad. En otras palabras, que haya propagación sostenida del virus de persona a persona dentro de la comunidad, y se comienza a ver casos alrededor de la isla.


La Oficina de Bioseguridad, en la mas reciente teleconferencia, informo que se han registrado mas de 600 llamadas a la línea del Departamento de Salud para ciudadanos que sospechen síntomas de COVID-19. Este alto volumen de llamadas podría ser indicativo de más casos positivos en la isla. Por tal razón, es imperativo realizar las pruebas diagnósticas de manera eficiente a los casos sospechosos. Así, lograremos identificar el posible escenario de trasmisión en la isla y tomar decisiones informadas y efectivas.


Ya van casi dos semanas en las que se ha estado dilatando el proceso de realizar pruebas, perdiendo tiempo valioso para determinar medidas de salud pública asertivas a tomar. Hago un llamado al Gobierno de Puerto Rico a que facilite la disponibilidad de pruebas y haga transparente el proceso de detección de casos y vigilancia epidemiológica. A los profesionales de la salud a que continúen con la educación; a las empresas privadas a que sigan con sus esfuerzos relacionados a la disponibilidad de pruebas; a los puertorriqueños a que continúen las medidas preventivas y de distanciamiento social.


Juntos agilizaremos el proceso de identificación de casos para de esta forma controlar la propagación emergente de COVID-19. Es la única manera en que podremos decir en un futuro cercano que realmente #EsteVirusLoParamosUnidos.



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